martes, 9 de septiembre de 2014

Recuperando el placer de escribir





El salón principal de un hogar familiar tak es siempre el lugar escogido para reunirse y celebrar un nuevo nacimiento. Esto se debe, sin duda, a que para ellos es el lugar más representativo de la familia que allí habita: de él parten para dar comienzo a un duro día de trabajo, a él regresan al final de la jornada, en él se aman, en él se casan, en él nacen y en él son depositados sus restos. Su importancia queda patente incluso en la prestancia del mobiliario, realizado en las maderas más nobles y con los adornos de hierro forjado más elaborados que sus dueños se pueden permitir. De hecho, para ellos no hay mejor forma que esa de hacer ostentación de posición y riqueza ante el resto de sus semejantes. Sobre todo en tiempos de paz.


Revisando "La Fe y el Escudo".

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